El tráfico urbano está provocando cada vez más problemas de contaminación atmosférica e influye en el calentamiento global. El desafío de las grandes ciudades es pensar en movilidad y vías de comunicación sostenibles acordes a los tiempos que corren.


EL TRÁFICO URBANO, UNA CAUSA MÁS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL


Según la organización internacional de fabricación de automóviles (OICA) en 2017, se comercializaron 96,8 millones de vehículos.

La expectativa del gremio es que, en 2019, se alcancen los 100 millones de vehículos producidos y vendidos en un año.

De esta manera, el-nacional.com analiza el tema y sostiene que “este repunte se debe a la motorización masiva en China, Brasil, Rusia y la India, principalmente. En el conjunto, América Latina es un actor importante del auge: casi 15% del total de vehículos fueron matriculados en 2017, en la región”.

No obstante, es inevitable relacionar la cada vez mayor cantidad de vehículos en movimiento con el calentamiento global. Si bien hay avances respecto a los coches que se alimentan de energías alternativas, algunos analistas sienten que eso no es un avance adecuado. Además, se sigue prefiriendo la gasolina. “Europa sigue siendo un caso particular, por el enorme uso del diesel o gasóleo, que todavía representa más de 43% del mercado”, sostiene el portal.

Desde hace años se intenta introducir a los autos eléctricos como alternativa: https://sustentartv.com/autos-electricos/

 


EMBOTELLAMIENTOS Y EMISIONES CONTAMINANTES


Ya sea para ir a trabajar, estudiar, volver a casa o divertirse, muchos ciudadanos padecen las consecuencias de los embotellamientos en las calles. Se pasan horas atascados en colas que nunca terminan.

Tal como lo sostiene INRIX Global Traffic Scorecard, que estudia el tráfico, hay ciudades latinoamericanas que son las más propensas a sufrir de este problema: Sao Paulo, Bogotá, Ciudad de México, Medellín, Río de Janeiro, Cali, Belo Horizonte, Porto Alegre, San Juan, Quito, Monterrey, Guayaquil y Puebla.

Por otro lado, según cifras del Foro Económico Mundial, las emisiones contaminantes de los vehículos en situación de embotellamiento alcanzan 22% en los países miembros de La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren en todo el mundo 1,3 millones de personas debido a la polución urbana. Los estudios coinciden en que el tráfico urbanoestá detrás de una parte muy importante de las emisiones.

Hoy en día, la gran mayoría de los vehículos circulan impulsados por motores de combustión de carburantes fósiles. En ese proceso, expulsan gases y partículas contaminantes como el dióxido y el monóxido de carbono, el óxido de nitrógeno o los hidrocarburos.

El 70% de las emisiones globales de CO2 se deben a la combustión de los combustibles fósiles, de los que el transporte es el responsable en casi un 25%.

El problema se agrava todavía más en el caso de los motores diésel. Según un estudio elaborado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas de España, los vehículos equipados con esta tecnología contaminan cuatro veces más que los de gasolina ya que emiten niveles muy superiores de dióxido de nitrógeno y partículas que permanecen en el aire.

 


LOS DESAFÍOS DE LA MOVILIDAD


Todas nuestras actividades necesitan de un medio y una camino para acercarnos. Por este motivo, el diseño y construcción de vías públicas inteligentes es uno de los desafíos del transporte.

En principio, no es razonable seguir construyendo autopistas y grandes vías con la lógica de las precedentes. El diseño y construcción de vías inteligentes, conectadas a la red en toda su trayectoria, cambiará la faz de la movilidad. Si vías y vehículos se conectan, se reducirán los atascos, disminuirán las emisiones y la tasa de arrollamientos tenderá a desaparecer”,opina Leopoldo Martínez Nucete para el-nacional.com.

Además, aunque recorrer las distancias caminando o en bicicleta son opciones sustentables, el desarrollo de tecnologías de transporte alternativas ya es una prioridad en la mayoría de países.

Los vehículos eléctricos contribuyen en menor medida a la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Esto se da gracias a la mayor eficiencia de su motor eléctrico frente al de explosión de los motores de combustión, y a la electricidad como combustible, en vez de la gasolina.

De esta manera, los coches eléctricos se han convertido en distintos países, en una esperanza para reducir los gases de efecto invernadero.

La promesa de un mundo transitado por coches eléctricos, conectados a la red, que circulen por vías gestionadas por inteligencia artificial, crea una inmenso interrogante a las autoridades y sociedades de la mayoría de los países. ¿Tiene sentido mantener el modelo actual o ha llegado la hora de dar el gran viraje y tomar la iniciativa de construir las grandes vías de la era digital? ¿Serán capaces, los gobiernos y dirigentes del mundo, de acelerar el cambio hacia el vehículo eléctrico y conectado y, de forma paralela, dar un salto cualitativo en la construcción de vías públicas?”, concluye la valoración del escritor, abogado y político venezolano.

 


LOS EFECTOS DEL TRÁFICO URBANO SOBRE LA SALUD


Los efectos del tráfico urbano sobre la salud van desde molestias leves como la irritación de ojos o de nariz, hasta enfermedades respiratorias o cardiovasculares de diversa consideración que reducen la esperanza de vida. También el ruido del tráfico urbano tiene consecuencias sobre nuestro cerebro que provocan molestias y alteraciones psicológicas.

También se suman  otras partículas originadas por el desgaste de los frenos, los neumáticos o el embrague, la erosión del asfalto, así como la contaminación acústica que genera el tráfico.


Mirá este enlace más reciente sobre autos eléctricos en nuestro país: https://sustentartv.com/los-autos-importados-electricos-pagan-menos/

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