Fachada del taller de Novelli, archivo de Mario Minervino

Luis Novelli llegó desde Italia siendo muy joven y desarrolló su talento. Creativo e innovador, le dio a Bahía Blanca un lugar distinguido en el mundo utilizando la energía eólica.

Esta es la historia bahiense de los inicios del uso de la energía del viento, descubierta por Mario Minervino.

No hay demasiados registros de su trabajo. Apenas unos datos dispersos por suerte bien documentados. Y una persona que supo encontrar su valor en medio de la vorágine de información que nos envuelve.

Mario Minervino, ingeniero civil y periodista de lanueva.com hace unos días escribió una nota que refleja la vida de este hombre innovador que pudo ver años atrás, la posibilidad de aprovechar el viento con un fin útil.

El redactor encontró este tesoro en medio de la historia local y  descubrió a este hombre que en una época tan distinta a la nuestra, supo darle un lugar preponderante a Bahía Blanca.

¿Quién fue Luis Novelli?

Luis Novelli era perito electrotécnico. Llegó desde Italia en la década del 20 del siglo pasado con el afán de hacerse un camino de logros. Corría el año 1921 y tenía 19 años. Comenzó siendo obrero en la entonces casa Aceto, y luego fue andando con paso firme hacia su meta.

Después de un tiempo tuvo un taller en la ex calle Buenos Aires (actual Hipólito Yrigoyen)y luego se instaló en calle Brown 654-62 para desarollar sus aerogeneradores L.N.

Su fábrica fue una de las primeras del país especializada en el diseño, fabricación y venta de productos capaces de convertir la energía eólica en eléctrica. Llegó a tener más de 15 empleados, expertos electrotécnicos y mecánicos.

En su época, ya pudo tener una visión a futuro de la tecnología y la construcción, donde la ciencia y la técnica se mezclaban asombrosamente.

La imponente fachada de su empresa ya manifestaba sus ideas innovadoras con tres círculos en sobrerrelieve. El círculo central, más grande, contenía unas hélices para medir la velocidad del viento. Los dos círculos del costado tenían equipos para medir la temperatura y la presión.

fachada del taller de Novelli, diario La Nueva Provincia

Tal vez alguno de nosotros lo conozca indirectamente a través de sus construcciones novedosas, sin saber a ciencia cierta a quién pertenecían…

La búsqueda de información

Primeramente, para llegar al tema que nos convoca, los inicios del uso de la energía eólica, hay que rodear otras ideas importantes que surgen de Novelli y que bien nos cuenta Mario Minervino:

Me interesó Novelli a partir de investigar sobre la Casa Barco de Pehuen Có, al conocer quien la construyó. A partir de ahí encontré la particularidad de su comercio de calle Brown, cuya fachada era una suerte de ‘servicio meteorológico público’ con elementos para medir distintos factores climáticos.

A partir de ahí siempre estuve atento a encontrar información, sobre todo cuando miro revistas o diarios de otras épocas, tanto de la biblioteca Rivadavia como del archivo de La Nueva Provincia.

El último aspecto que me interesó, al cual no le había prestado demasiada atención, es su tarea específica como diseñador de aerogeneradores, es decir la posibilidad de generar energía a partir del uso del viento”.

Los aerogeneradores y las ideas innovadoras de Novelli

Aprovechar la energía eólica era el objetivo del inventor italiano.

En un principio, Novelli pensaba en los aerogeneradores como una solución para la gente del campo, pero sin dudas traspasó los límites de su proyecto inicial, haciendo aportes interesantes para mejorar su funcionamiento.

También podemos saber que los aerogeneradores estaban diseñados en base a sus conocimientos y experiencia. Sus productos poseían un mecanismo autorregulador y hélices de madera perfiladas, con lo cual obtenía un 50 por ciento más de rendimiento que los modelos comunes.

La nota de Mario Minervino

Minervino escribió lo siguiente en una publicación del diario local de hace pocos días:

Novelli no sólo era trabajador. Era además un creativo. Para los primeros años de la década del 50 completó el desarrollo de una técnica todavía en pañales pero llamada a revolucionar el mundo energético.


Novelli patentó un aerocargador, que se difundió por todo el país, con la marca “L.N”.


Contaba con una aeroturbina vertical que presentaba aletas autorreguladoras, conformando uno de los métodos más eficientes para la transformación eólica en energía eléctrica o mecánica.
El mecanismo se adecuaba al ángulo de incidencia del viento y además Novelli perfiló las hélices, de modo de tener un 50% más de rendimiento que cualquier otro modelo del mercado”.

El aerocargador L.N. fue difundido por toda la República Argentina.

En la búsqueda de información, Minervino encontró datos muy interesantes en una nota de la revista PANORAMA, que se editaba en nuestra ciudad.

En ocasión de una muestra de la industria local, se daban algunos detalles del trabajo de Novelli:

…Con su sistema de regulación original y patentado bajo los números 56673 y 86561, el señor Novelli ha dado sucesivas muestras de su inventiva, hasta llegar a su ‘ultramoderna aeroturbina vertical con aletas autorreguladoras’, que constituye por sus características uno de los métodos más perfectos en su tipo, para la transformación de la energía eólica,ya sea en eléctrica o mecánica”.

Este invento le ha merecido en su momento Plaqueta de Oro, Medalla de Oro y Plata y otros Diplomas.

Novelli no imaginó seguramente la trascendencia que tendría esta clase de invenciones en el mundo actual.

Datos curiosos del inventor, pionero de la energía eólica

También expresa Minervino en otra de sus publicaciones en el diario que entre las creaciones de Luis Novelli se destacó el encendido a bujía incandescente para motores Diesel (tenía la patente mundial) y un pulmón que permitía convertir a toda bomba centrífuga en autocebante.

Muchos de estos aportes fueron desarrollados en otros países del mundo, aunque Novelli se vió burlado en muchas ocasiones en sus derechos de autor”, señala.

Otra de sus imponentes creaciones, seguramente la más reconocida, es la casa-barco de Pehuen Có. Una casa de veraneo construida en un terreno que hoy está rodeado de otros hogares y que con los años se constituyó en una obra emblemática para la localidad balnearia.

Casa- Barco en Pehuen Có

Inspirado en el barco “Roma” que trajo a Novelli desde su país, el edificio medía “50 metros de eslora y 10 de manga” e imitaba detalles similares al buque real, incluso con la textura exterior de las chapas remarcadas, sus escaleras y hasta un ancla.

Casa- Barco, fotografía tomada en 2011

Novelli la habitó desde su inauguración en 1954 hasta 1964, año de su fallecimiento. Luego pasó a otras manos. Y hoy la casa está a la venta.

Respecto a  más datos de Luis Novelli, Minervino nos cuenta finalmente:

He tenido oportunidad de contactarme con uno de los nietos, que vive en Neuquén, pero no tiene mayores datos ni precisiones del trabajo de su abuelo”.


Sin dudas, más allá de su técnica y su diseño adelantado para la época, Novelli tenía dentro de su faceta creativa otras formas de expresarse.

Será por esto de que cada persona encierra un mundo de posibilidades de ser. No sólo de ser profesional, sino de encontrarse a sí mismo en actividades diversas, que van más allá de lo que es esperable…que tienen que ver más con sueños a cumplir que con profesiones u oficios…con soñar y pensar en un mundo mejor…

Noelia Gieser

Agradecemos los aportes de información, la documentación y la buena predisposición por parte de Mario Minervino. A través de su trabajo pudimos contar una historia que nos enriquece y que demuestra que desde hace tiempo, muchas personas se orientan hacia la búsqueda de un mundo mejor y más sustentable.

Fuentes:

http://www.lanueva.com/puntaalta/nota/2018-1-7-8-0-54-los-distintos-legados-de-luis-novelli-pionero-de-la-energia-eolica

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